Celebrada este sábado en Sevilla la XVII Conferencia de Intergrupos Parlamentarios 'Paz en el Sáhara'. Contó con la presencia del Parlamento Saharaui, Jattri Adduh. El Presidente del Parlamento de Andalucía, Manuel Gracia, dio la bienvenida a los asistentes tanto autoridades saharauis como parlamentarios de las distintas Comunidades como al movimiento de solidaridad representado por Ceas. Ignacio García como Vicepresidente primero de la Cámara, presidió la Conferencia. Enhorabuena a organizadores y a cuántos han hecho posible este apoyo a la causa del Pueblo Saharaui.
COORDINADORA ESTATAL DE ASOCIACIONES SOLIDARIAS CON EL SÁHARA
40 AÑOS DE LUCHA – 40 AÑOS DE DIGNIDAD
1973-2013: 40º ANIVERSARIO DEL FRENTE POLISARIO
SOBRE LA MUERTE DEL PRESO SAHARAUI EN HUELGA DE HAMBRE, MOHAMED BURHIMI
MADRID. 9/05/2013. Según fuentes de los territorios ocupados, Mohamed Burhimi, saharaui de 22 años procedente de El Aaiún, falleció ayer como consecuencia de la huelga de hambre que inició el pasado 30 de abril. El joven se encontraba cumpliendo condena en la prisión de Ait Melloul, cerca de Agadir.
Independientemente de que no se trataba de un preso de conciencia, CEAS-Sáhara no puede permanecer indiferente ante un hecho que constituye una manifestación más de la vulneración de derechos de la que son víctimas los detenidos saharauis en cárceles marroquíes. En este caso concreto, el sometimiento a Burhimi a un trato cruel e inhumano, al no proporcionársele ni permitírsele acceder al tratamiento médico que requería en su condición de diabético. Cabe destacar que esta última circunstancia fue una de las razones que motivó al fallecido a ser partícipe de una medida tan extrema y desesperada como la huelga de hambre, con el TRISTE desenlace del que damos cuenta en este comunicado.
CEAS-Sáhara no puede sino lamentar profundamente la muerte de Mohamed Burhimi en las circunstancias ya descritas, y hace un llamamiento a la comunidad internacional para que abandone su pasividad ante las continuas violaciones de derechos humanos cometidas por el Estado marroquí. Del mismo modo, sigue exigiendo al Gobierno español que asuma su responsabilidad como potencia administradora del territorio y que impulse un proceso de descolonización estancado que sigue causando un enorme sufrimiento humano.
Cientos de saharauis protestan contra la resolución sobre la antigua colonia española
El Consejo de Seguridad no encarga a los "cascos azules" la vigilancia de los derechos humanos
Al grito de “¡Fuera Marruecos!”, “¡Autodeterminación!” y enarbolando banderas independentistas cientos de saharauis se han manifestado en El Aaiún, Cabo Bojador y Smara, en protesta por la resolución aprobada, por unanimidad, el jueves, por el Consejo de Seguridad de la ONU. Las concentraciones empezaron el jueves por la noche en Bujador y continuaron a lo largo del fin de semana.
Al menos una treintena de manifestantes también sufrieron heridas de diversa consideración, según Codesa, la ONG que encabeza la activista saharaui Aminatú Haidar, una cifra que corrobora un equipo de Amnistía Internacional que viajó a El Aaiún. Hamud Iguilid, de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, aseguró que las protestas fueron pacíficas y la represión “desproporcionada”.
Los videos enlazados en esta información han casi sido todos suministrados por vecinos de El Aaiún y de Bujador, algunos de ellos simpatizantes del independentismo saharaui. Los medios oficiales marroquíes no han proporcionado información sobre los disturbios excepto el comunicado.
El Consejo de Seguridad adoptó una resolución que prorroga un año el mandato de la Minurso, pero no lo amplía para que este contingente de la ONU desplegado en el Sáhara sea competente para supervisar el respeto de los derechos humanos por Marruecos, en la parte mayoritaria de la antigua colonia española que controla, y en las zonas bajo la autoridad del Frente Polisario. EE UU propuso otorgar esta atribución a la Minurso, pero el rechazo de Marruecos, secundado por Francia, Rusia y, en menor media, España, le incitó a dar marcha atrás.
Las autoridades marroquíes se han alegrado de esta rectificación estadounidense. Introducir los derechos humanos en el mandato de la Minurso era “una maniobra política para perturbar la lógica de las negociaciones” entre Rabat y el Polisario, según el primer ministro Abdelilá Benkirane. Las grandes ONG internacionales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han lamentado, en cambio, la no inclusión en la resolución de un mecanismo para vigilar los derechos humanos.
La Fundación Robert Kennedy, que desarrolló una labor de persuasión con la Administración estadounidense, se mostró especialmente crítica con el Consejo de Seguridad que, sostiene, no tuvo en cuenta las recomendaciones de Juan Méndez, el relator de la ONU sobre la tortura, y Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU. En un comunicado pidió que, a partir de ahora, se organicen visitas mensuales al Sáhara del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, de los relatores especiales y de los grupos de trabajo sobre detenciones arbitrarias y desapariciones involuntarias.
Un Tribunal Militar marroquí ha promulgado unas penas muy severas contra un grupo de personas pertenecientes a un territorio calificado por la Comunidad Internacional como Territorio No Autónomo, es decir, que dicho territorio y el pueblo que lo habita está dominado o gobernado por alguna fuerza, a la que la Comunidad Internacional, no le reconoce legitimidad para gobernarlo o dominarlo
Veinticinco hombres saharauis, conocidos como los presos de Gdeim Izik y cuyos nombres e imágenes pueden ver y leer en el documento adjunto, han sido condenados a penas que oscilan entre la cadena perpetua, 30, 25 y 20 años de prisión, después de haber pasado ya dos años de su vida en una cárcel marroquí y en total 38 años ocupados por un país, Marruecos, que entre otras cosas no respeta ni la legalidad internacional ni el más elemental de los Derechos Humanos con la población del Sahara Occidental ni con la suya propia.
El origen de esta condena, no está ya en el Campamento de la Dignidad de Gdeim Izik, donde 5.000 familias saharauis, 20.000 personas, instalaron sus jaimas un 8 de noviembre de 2010 a 15 km. de la ciudad ocupada de El Aaiún para protestar por las deplorables condiciones de vida a las que se ven sometidos por Marruecos y que fue disuelto violentamente por las fuerzas de ocupación marroquíes causando negadas víctimas y personas desaparecidas. El origen está en una Comunidad Internacional, que no ha decidido hasta la fecha obligar al Reino de Marruecos a abandonar un territorio que no les pertenece, a cumplir con las distintas resoluciones de Naciones Unidas y con la sentencia del Tribunal Internacional de la Haya, así como con los acuerdos a los que se ha ido llegando. Unos organismos internacionales, unos países que los conforman que utilizan distintas varas de medir el respeto a los DD.HH y la democracia según de qué países hablen.
Ante un hecho de tal calibre, y ante la responsabilidad histórica y actual del Estado español como potencia administradora de un territorio, el Sahara Occidental, aún pendiente de descolonización, nuestras instituciones y organismos públicos y los gobiernos de los diferentes niveles del Estado, tienen la obligación ética, política, y moral, de pronunciarse al respecto, en este caso, hacia la exigencia del respeto a los derechos humanos en el Sahara Occidental y al establecimiento de medidas para que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental (MINURSO), también contemple la vigilancia y protección de los derechos fundamentales del pueblo saharaui mientras se resuelve el conflicto.
Es por ello que les hacemos llegar una propuesta de Moción para que sea presentada y sometida a votación en el Pleno de su Institución, así como documentación que soporta esta petición.